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Diferencias entre cuadro médico y libre elección: ¿Qué es mejor?

Diferencias entre cuadro medico vs libre eleccion que es mej
26 min de lectura

Escrito por la redacción de ComparaSalud.

Respuesta corta: en un seguro de cuadro médico (asistencia sanitaria) solo puedes usar los médicos, clínicas y hospitales concertados por la aseguradora; a cambio pagas una prima más baja y no adelantas dinero, salvo los copagos si tu póliza los tiene. En un seguro de libre elección o reembolso puedes usar ese mismo cuadro y, además, ir a cualquier médico o centro privado: pagas tú la factura y la compañía te devuelve el porcentaje que fije la póliza, hasta unos límites anuales y por acto. El reembolso cuesta bastante más y exige papeleo. Compensa si quieres seguir con un especialista concreto que no está en ningún cuadro, si pasas temporadas fuera de España o si la red de tu zona es escasa. Para la mayoría de personas y familias sin esas necesidades, un buen cuadro médico cubre de sobra lo que van a usar.

Esta guía explica cómo funciona de verdad cada modalidad según la Ley 50/1980 de Contrato de Seguro y las condiciones habituales del mercado en 2026: qué cubre cada una, qué te cuesta, qué letra pequeña conviene leer y qué perfil encaja con cada opción. ComparaSalud es un portal informativo y no es un mediador de seguros: aquí no vas a encontrar la recomendación de contratar una compañía concreta, sino criterios para que compares con conocimiento y, si lo necesitas, lo contrastes con un mediador inscrito en la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones (DGSFP).

Antes de entrar en materia, un apunte de vocabulario que evita muchas confusiones: en España «libre elección» y «reembolso» se usan casi como sinónimos. La póliza de reembolso casi siempre es mixta: incluye el cuadro médico de la aseguradora, que usas igual que en cualquier seguro de asistencia, y añade la opción de acudir a cualquier profesional privado y pedir que te devuelvan parte de la factura. Por eso la comparación real no es «cuadro médico o libertad total», sino «solo cuadro médico» frente a «cuadro médico más reembolso fuera de él». Con esa idea en la cabeza, casi todo lo demás encaja.

Cómo funciona un seguro de cuadro médico

En el seguro de cuadro médico, que en el sector se llama de asistencia sanitaria, la aseguradora no te paga dinero: te presta directamente el servicio a través de una red de profesionales y centros con los que tiene un acuerdo económico. Tú enseñas la tarjeta, el médico factura a la compañía y, si tu póliza no tiene copagos, no pagas nada en el momento. Es sencillo, predecible y barato en comparación con el reembolso, y por eso es la opción por defecto de la mayoría de familias y de buena parte de las pólizas colectivas de empresa.

Qué es exactamente el cuadro médico

Es el listado de médicos, clínicas, hospitales, laboratorios y centros de diagnóstico concertados, organizado por provincia y especialidad. Cada compañía tiene el suyo, y su amplitud cambia mucho de una provincia a otra: una misma aseguradora puede tener una red muy densa en una gran ciudad y bastante más corta en una capital pequeña o en zonas rurales. Por eso comparar «cuál tiene más médicos» a escala nacional sirve de poco. Lo que importa es qué profesionales y qué hospitales tienes cerca, en las especialidades que vas a usar y con disponibilidad razonable.

El cuadro tampoco es fijo. Los conciertos se renegocian y un especialista o un hospital puede entrar o salir de la red durante la vida de tu póliza. Si estás en mitad de un tratamiento con un profesional concreto y deja el cuadro, pregunta a la aseguradora qué pasa con la continuidad asistencial; la respuesta depende de tu contrato. Tienes más detalle en nuestra guía sobre qué es el cuadro médico y cómo usarlo y en el repaso de cuadros médicos de las aseguradoras en España.

Con copago o sin copago

Dentro del cuadro médico hay dos variantes. En la póliza sin copago la prima lo incluye todo y no pagas nada al usar el seguro. En la póliza con copago la prima es más baja, pero abonas una cantidad fija por cada acto médico: una consulta, una prueba, una sesión de fisioterapia. Los importes los fija cada compañía en su tabla de copagos; lo habitual es que sean de pocos euros en las consultas y más altos en pruebas diagnósticas complejas, y algunas pólizas fijan un tope anual de copagos por asegurado.

La regla práctica es sencilla: el copago tiene sentido si usas poco el seguro; si vas al médico a menudo o tienes niños pequeños, la cuenta suele salir mejor sin copago. Lo explicamos a fondo en cómo funciona el copago en los seguros de salud y en la comparativa con copago o sin copago. Ojo: el reembolso también puede combinarse con copagos dentro del cuadro de la compañía, así que no des por hecho que la modalidad cara te libra de ellos.

Qué pasa si vas a un médico que no está en el cuadro

En un seguro de asistencia sanitaria puro, lo que haces fuera del cuadro lo pagas tú entero. La aseguradora no te devuelve nada, aunque esa consulta o esa prueba estén incluidas en tus coberturas cuando las haces dentro de la red. La excepción habitual es la urgencia vital: muchas pólizas cubren la atención recibida en un centro no concertado cuando la situación no permitía llegar a uno de la red, con condiciones y plazos para comunicarlo que están en las condiciones generales. Lee esa cláusula antes de necesitarla, porque la definición de urgencia vital suele ser más estrecha de lo que la gente imagina: una urgencia molesta pero no grave normalmente no entra.

Recuerda también que un seguro privado no sustituye a la sanidad pública. Sigues teniendo derecho al Sistema Nacional de Salud y puedes combinar ambos: mucha gente usa el seguro para especialistas, pruebas y cirugías programadas, y la pública para lo que el seguro excluye o para tratamientos de alto coste que la póliza limita.

Autorizaciones previas

Aunque estés dentro del cuadro, hay actos que necesitan una autorización de la aseguradora antes de hacerse: hospitalizaciones programadas, cirugías, pruebas de alta tecnología (resonancia, TAC, PET), ciertos tratamientos y, en algunas pólizas, la fisioterapia a partir de un número de sesiones. Se piden con la prescripción del médico por la app, la web, el teléfono o en una oficina. Conviene conocerlo: si te haces una prueba que la requiere sin haberla pedido, la compañía puede negarse a pagarla.

Cómo funciona un seguro de libre elección o reembolso

La póliza de reembolso te da dos caminos. Puedes usar el cuadro médico de la aseguradora igual que en un seguro de asistencia, sin adelantar dinero, o puedes acudir al médico, clínica u hospital privado que tú elijas, en España o en el extranjero según el producto, pagar la factura y pedir después a la compañía que te devuelva una parte. La Ley 50/1980 de Contrato de Seguro recoge las dos fórmulas en sus artículos 105 y 106, dedicados a los seguros de enfermedad y de asistencia sanitaria: el asegurador puede obligarse a pagar los gastos de asistencia médica dentro de los límites de la póliza, o asumir él mismo la prestación del servicio. El reembolso es la primera fórmula; el cuadro médico, la segunda.

Porcentaje de reembolso y límites

El reembolso nunca es del 100 % de lo que pagas. Cada contrato fija su porcentaje de reembolso; en algunos productos es distinto para España y para el extranjero, o baja en determinadas especialidades. Encima de ese porcentaje hay límites que determinan lo que de verdad recuperas:

  • Límite anual por asegurado: la cantidad máxima que la compañía te reembolsa en un año. Varía mucho según la gama del producto, y en las pólizas de gama alta es muy elevado.
  • Sublímites por especialidad o acto: topes específicos para psicología, fisioterapia, parto, prótesis, podología, medicina preventiva u odontología. Aquí es donde más se diferencian unas pólizas de otras.
  • Baremos o tarifas máximas: algunas pólizas no reembolsan un porcentaje de lo que te cobraron, sino un porcentaje de una tarifa de referencia por acto. Si tu especialista cobra más que esa tarifa, la diferencia corre de tu cuenta aunque el porcentaje sobre el papel sea alto.
  • Farmacia: hay pólizas de reembolso que devuelven una parte de los medicamentos con receta, con un tope anual, y otras que no la incluyen. No lo des por hecho.

Todas estas cifras están en las condiciones particulares y en el anexo de coberturas de la póliza. Dos pólizas con el mismo porcentaje pueden devolverte cantidades muy distintas por culpa de los baremos.

Paso a paso para cobrar un reembolso

  1. Acude al profesional o centro que elijas. Si se trata de una hospitalización, una cirugía o una prueba compleja, pide antes la autorización a la compañía: en reembolso también suele exigirse.
  2. Paga y guarda la factura completa, a nombre del asegurado que recibe la asistencia, con el NIF del profesional o del centro, número de colegiado cuando proceda, fecha, concepto detallado e importe.
  3. Adjunta el informe médico o la prescripción si la póliza lo pide; en pruebas, fisioterapia y tratamientos casi siempre lo hace.
  4. Envía la solicitud por la app o la web de la aseguradora dentro del plazo que marque tu póliza. Si te pasas de plazo, puedes perder el derecho al reembolso de esa factura.
  5. La compañía revisa la documentación, aplica porcentaje, baremo y sublímites, y te transfiere el importe. El tiempo de pago varía entre compañías y depende mucho de que la documentación llegue completa a la primera.

Si quieres verlo con más detalle, tienes la guía cómo funciona el reembolso en los seguros médicos. Un consejo que ahorra disgustos: antes de un gasto importante fuera de la red, pide a la compañía por escrito cuánto te van a devolver. Puedes pedir que te lo calculen con antelación enviando el presupuesto del centro.

Lo que el reembolso no cambia

Una idea equivocada muy extendida es que la libre elección «lo cubre todo». No es así. La póliza de reembolso tiene exclusiones generales, igual que cualquier seguro de salud (por ejemplo, la cirugía estética no reparadora o los tratamientos experimentales, según cada contrato), sus propias carencias y su cuestionario de salud. Lo que cambia es dónde puedes atenderte, no qué está cubierto.

La libre elección amplía el dónde, no el qué: si un tratamiento está excluido en la póliza, tampoco te lo devuelven por hacerlo con el médico que tú elijas.

Tabla comparativa: cuadro médico vs libre elección

Esta tabla resume las diferencias que más pesan al decidir. No son las condiciones de una compañía concreta.

AspectoCuadro médico (asistencia sanitaria)Libre elección / reembolso
Dónde puedes atenderteSolo en médicos y centros concertadosEn el cuadro de la compañía y en cualquier médico o centro privado; en el extranjero, según póliza
Qué pagas en la consultaNada, o el copago si lo tieneNada dentro del cuadro; fuera, la factura completa, que luego reclamas
Cuánto recuperas fuera de la redNada, salvo urgencia vital en las condiciones de la pólizaEl porcentaje que fije la póliza, con límites y baremos
PrimaLa más baja entre las pólizas completasClaramente más alta para el mismo perfil, edad y provincia
PapeleoMínimo: tarjeta y autorizacionesFacturas, informes y una solicitud por cada gasto fuera del cuadro
CarenciasSí, según productoSí, según producto; revisa si afectan también al reembolso
Cuestionario de saludSíSí, con el mismo deber de declarar
Edad máxima de contrataciónVariable según compañíaVariable según compañía y producto
Cobertura en el extranjeroNormalmente, urgencias durante viajesAlgunos productos reembolsan asistencia fuera de España
Deducción para autónomos (IRPF)Hasta 500 € por persona y año (1.500 € con discapacidad)El mismo límite: 500 € por persona y año (1.500 € con discapacidad)
Para quién encajaUso habitual, presupuesto ajustado, buena red en tu zonaEspecialista de confianza fuera de red, estancias en el extranjero, red escasa cerca

Las condiciones exactas (porcentajes, límites, carencias y edades) están en las condiciones generales y particulares de cada póliza.

Precio: por qué el reembolso cuesta más y cuándo compensa

No vamos a darte primas de una compañía concreta: dependen de la edad, la provincia, el número de asegurados, las coberturas y las promociones del momento, y cualquier cifra publicada envejece rápido. Lo que sí puedes tener claro es la relación entre modalidades: para una misma persona en la misma provincia, una póliza de reembolso cuesta bastante más que una de cuadro médico sin copago, y esta a su vez más que una con copago. Según las medias que publica la correduría polizamedica.es (datos a 7-10-2026, consultados el 18-10-2026), recogidas en nuestro mapa de precios, a los 30 años una póliza de reembolso costaba 135,97 €/mes frente a 66,01 € una de cuadro médico sin copagos, y a los 60, 268,34 € frente a 122,62 €. Para ver cifras reales de tu caso, pide presupuesto a varias compañías con los mismos datos o usa nuestro comparador de seguros de salud.

Qué encarece una póliza de reembolso

  • La compañía no controla el precio de fuera. Con su red negocia tarifas; con un médico que eliges tú, paga un porcentaje de lo que ese médico cobre, dentro de los límites.
  • Límites más altos. Cuanto mayor es el límite anual y más generosos los sublímites, más sube la prima.
  • Cobertura internacional. Reembolsar asistencia en países con sanidad privada cara encarece el producto.
  • Gasto más difícil de acotar. Al poder ir a cualquier centro, lo que la aseguradora puede tener que pagar es menos previsible que dentro de su red, y eso se refleja en la tarifa.
  • Edad. En cualquier seguro de salud la prima sube con la edad; en reembolso el salto en euros es mayor porque se parte de una base más alta.

Cómo calcular si te compensa

Haz esta cuenta con tus propios datos. Anota la diferencia anual de prima entre la póliza de cuadro médico que estás mirando y la de reembolso de la misma compañía. Después estima cuánto gastarías al año en consultas y pruebas fuera del cuadro y multiplícalo por el porcentaje real de reembolso, aplicando el baremo si lo hay. Si lo que recuperarías es menos que la diferencia de prima, estás pagando la libertad de elegir como un lujo, no como un ahorro. Puede tener sentido, pero que sea una decisión consciente.

Hay una tercera vía que mucha gente pasa por alto: contratar cuadro médico y pagar de tu bolsillo las pocas consultas que quieras hacer con un especialista concreto que no está en la red. Si son dos o tres visitas al año, suele salir más barato que pagar todos los meses la prima de reembolso.

Carencias, preexistencias y edad en cada modalidad

La modalidad no te libra de las tres condiciones que más sorpresas dan al usar un seguro de salud: las carencias, las enfermedades previas y la edad. Funcionan de forma parecida en cuadro médico y en reembolso, con algunos matices.

Carencias habituales

La carencia es el tiempo que tiene que pasar desde el alta hasta que puedes usar determinadas coberturas. Existe en las dos modalidades y cada compañía fija sus plazos. Comprueba en tu póliza la carencia de cada cobertura:

CoberturaQué comprobar
Medicina general, pediatría y consultas de especialistasSi alguna especialidad concreta tiene plazo propio
UrgenciasQué centros de urgencias 24 h tienes cerca
Análisis y radiología convencionalSi requieren prescripción de un médico del cuadro
Pruebas diagnósticas complejas (resonancia, TAC)Autorización previa y centro donde se hacen
Hospitalización y cirugíaSi incluye habitación individual y acompañante
PartoSi el reembolso del parto tiene sublímite
Prótesis, trasplantes y tratamientos especialesLímites económicos por prótesis

El plazo que te aplica es el de tu póliza.

Algunas compañías eliminan o reducen las carencias si vienes de otra aseguradora con una antigüedad mínima y lo acreditas, o en campañas concretas. Pídelo por escrito en las condiciones particulares, no te conformes con una promesa comercial. Más detalle en carencias del seguro médico y sus plazos.

Cuestionario de salud y preexistencias

Antes de aceptarte, la aseguradora te pasa un cuestionario de salud. El artículo 10 de la Ley de Contrato de Seguro te obliga a declarar todas las circunstancias por las que te pregunten y que conozcas. Si ocultas o falseas algo, la compañía puede rescindir el contrato en el mes siguiente a conocerlo; si ocurre un siniestro antes, la prestación puede reducirse en proporción a la diferencia de prima, y si hubo dolo o culpa grave, la aseguradora queda liberada del pago. El mismo artículo te exonera de ese deber si la compañía no te somete cuestionario, o respecto de circunstancias que no estén comprendidas en él.

En la práctica, una enfermedad previa declarada puede acabar en una exclusión concreta, en una sobreprima o en el rechazo de la solicitud, tanto en cuadro médico como en reembolso. Si tienes una patología crónica y tu motivo para mirar el reembolso es seguir con tu especialista, pregunta primero si esa patología quedaría cubierta: de poco sirve la libre elección si justo lo que quieres tratar queda fuera. Lo desarrollamos en la guía de preexistencias en seguros de salud.

Edad de contratación y renovación

Muchas compañías fijan una edad máxima para contratar, que puede ser distinta en cada producto. Una vez dentro, la póliza se renueva cada año. Según el artículo 22 de la Ley de Contrato de Seguro, puedes oponerte a la prórroga avisando con al menos un mes de antelación al vencimiento, y la aseguradora con al menos dos meses. Algunas compañías se comprometen por contrato a no cancelar la póliza por edad o por uso del seguro; si piensas mantenerlo muchos años, esa cláusula pesa tanto como la modalidad.

La prima sí se actualiza cada año, por edad y por la evolución de los costes sanitarios. En reembolso esas subidas se notan más en euros porque la base es más alta, y es uno de los motivos por los que hay asegurados que, con los años, pasan de reembolso a cuadro médico. Si ese es tu caso, pregunta antes si el cambio de modalidad dentro de la misma compañía conserva tu antigüedad y tus coberturas. Tienes más información en seguros de salud para mayores de 60.

Fiscalidad: autónomos, empresas y particulares

La modalidad no cambia el tratamiento fiscal, pero el límite fijo de la ley hace que el beneficio pese distinto en una póliza barata y en una cara.

Autónomos en estimación directa

Si eres autónomo en estimación directa, normal o simplificada, el artículo 30.2.5.ª de la Ley del IRPF te permite deducir como gasto de la actividad las primas de seguro de enfermedad que pagues por tu propia cobertura y la de tu cónyuge e hijos menores de 25 años que convivan contigo, con un límite de 500 € por persona y año, que sube a 1.500 € por cada persona con discapacidad. El límite es el mismo para una póliza de cuadro médico que para una de reembolso. Por eso el beneficio fiscal cubre una parte mayor de la prima en el cuadro médico: en una póliza de reembolso, buena parte de lo que pagas queda por encima del tope y no se deduce. Si tributas por módulos (estimación objetiva), este gasto no se aplica. Tienes el desarrollo en seguro de salud deducible para autónomos.

El tope fiscal de 500 € por persona es el mismo en las dos modalidades. En una póliza de reembolso cubre una parte mucho menor de la prima que en una de cuadro médico.

Seguro pagado por la empresa

Si tu empresa te paga el seguro, el artículo 42.3.c) de la Ley del IRPF considera exenta la retribución en especie por primas de seguro de enfermedad hasta 500 € anuales por persona (1.500 € con discapacidad), tanto para ti como para tu cónyuge y tus descendientes. Lo que exceda de ese importe tributa como rendimiento del trabajo. Muchas pólizas de empresa son de cuadro médico; si tu empresa te ofrece reembolso como mejora, en un plan de retribución flexible o no, revisa cuánto del exceso sobre 500 € te va a aparecer en la nómina como retribución en especie.

Asalariado que paga su propia póliza

Si eres asalariado y contratas el seguro por tu cuenta, no hay deducción estatal en el IRPF por la prima. Revisa las deducciones autonómicas vigentes en tu comunidad por si hubiera alguna aplicable a tu situación, y consulta con un asesor fiscal si tienes dudas sobre tu caso concreto. Lo resumimos en ¿el seguro de salud desgrava en el IRPF?

¿Qué es mejor? Cuadro médico o libre elección según tu perfil

Nuestra opinión, dicha sin rodeos: para la mayoría de la gente, un seguro de cuadro médico con buena red en su provincia es la opción más sensata. Cubre lo que se usa en el día a día (especialistas sin esperas largas, pruebas, urgencias, cirugías programadas), cuesta bastante menos y no exige papeleo. El reembolso es una herramienta excelente para necesidades concretas, pero pagarlo para usar solo el cuadro médico es tirar dinero. Veamos los perfiles uno a uno.

Joven, sano y con uso ocasional

Si vas al médico un par de veces al año, un cuadro médico con copago suele ser lo más eficiente: prima baja y copagos que apenas notarás. Comprueba que el hospital de referencia de tu zona está en la red y cuál es el tope anual de copagos, si lo hay.

Familia con niños pequeños

Aquí el uso es alto y frecuente, con pediatría, urgencias y pruebas. Suele encajar un cuadro médico sin copago, eligiendo la compañía por la calidad de la pediatría y de las urgencias pediátricas que tengas cerca, no por el número total de médicos. El reembolso solo tiene sentido si ya tienes un pediatra de confianza fuera de cualquier red y quieres mantenerlo. Ver también seguros de salud para familias.

Autónomo

El seguro de salud te da acceso rápido a especialistas y pruebas, lo que ayuda a no alargar un problema de salud que te impide trabajar. Por el tope fiscal de 500 € por persona, el cuadro médico suele aprovechar mejor la deducción. Y ojo con una confusión frecuente: el seguro de salud paga asistencia, no ingresos. Si lo que te preocupa es cobrar mientras estás de baja, eso es otro producto (seguro de incapacidad temporal o de baja laboral), independiente de la modalidad que elijas.

Con una enfermedad crónica o un especialista de confianza

Es el caso en el que el reembolso tiene más sentido, con dos comprobaciones previas: que tu especialista no esté ya en el cuadro de alguna compañía (a veces lo está y basta con elegir esa) y que la patología quede cubierta tras el cuestionario de salud. Si la excluyen, la libre elección no te sirve para lo que la querías. Consulta también seguros de salud con enfermedades preexistentes.

Mayores de 60

A estas edades las primas suben y las compañías limitan la contratación, más aún en reembolso. Para quien contrata ahora, un cuadro médico con buena red hospitalaria cerca de casa suele ser lo más realista. Si ya tienes reembolso desde hace años, antes de cambiar compara lo que pierdes (antigüedad, carencias ya superadas, coberturas) con lo que ahorras.

Si pasas temporadas fuera de España

Si vives entre dos países, trabajas fuera por temporadas o viajas mucho, el reembolso con cobertura internacional o un seguro internacional específico encajan mejor que un cuadro médico nacional, que fuera de España suele limitarse a urgencias en viaje. Lo tratamos en seguros de salud internacionales para expatriados.

Si vives en una zona con poca red

En algunas provincias y zonas rurales el cuadro médico de ciertas compañías es escaso en especialidades concretas. Antes de pensar en reembolso, compara los cuadros de varias aseguradoras en tu código postal: la diferencia entre unas y otras puede ser grande. Si ninguna cubre bien lo que necesitas, el reembolso resuelve el problema, pero a un precio mayor.

Funcionarios de MUFACE, ISFAS o MUGEJU

Tienen un sistema propio en el que eligen entre la sanidad pública y las entidades concertadas con su mutualidad, que funcionan con cuadro médico. Si además quieres libre elección, sería un seguro privado adicional. Lo explicamos en seguro de salud para funcionarios.

PerfilModalidad que suele encajarQué revisar antes de decidir
Joven sano, uso ocasionalCuadro médico con copagoHospital de referencia en la red y tope de copagos
Familia con niñosCuadro médico sin copagoPediatría y urgencias pediátricas cercanas
AutónomoCuadro médico (mejor aprovechamiento del límite de 500 €)Estimación directa y seguro de baja aparte si lo necesitas
Especialista de confianza fuera de redReembolsoQue la patología no quede excluida y el baremo de esa especialidad
Mayor de 60Cuadro médico con buena red hospitalariaEdad máxima de contratación y cláusula de renovación
Temporadas en el extranjeroReembolso internacional o seguro internacionalPorcentaje y límites fuera de España
Zona con poca redPrimero, comparar cuadros; si no hay red suficiente, reembolsoEspecialidades concretas en tu código postal

Orientación general por perfiles. No sustituye al estudio de tu caso por un mediador de seguros inscrito.

Cómo revisar una póliza antes de contratar

Elijas la modalidad que elijas, estas comprobaciones te evitan la mayoría de disgustos. Hazlas con la documentación delante, no con el folleto comercial:

  1. Busca en el cuadro médico por tu código postal los dos o tres especialistas que más vas a usar y tu hospital de referencia: urgencias 24 horas, maternidad y, si hay niños, urgencias pediátricas.
  2. Pide las condiciones generales, las particulares y el documento de información previa del producto, que el distribuidor debe entregarte antes de contratar según el Real Decreto-ley 3/2020 sobre distribución de seguros.
  3. Lee la tabla de copagos y si existe tope anual.
  4. Revisa las carencias y si puedes suprimirlas acreditando un seguro anterior.
  5. Repasa las exclusiones, y en especial lo que afecta a tus enfermedades previas.
  6. En reembolso, apunta porcentaje, baremo, límite anual, sublímites de las especialidades que vas a usar, farmacia, plazo para presentar facturas y condiciones fuera de España.
  7. Comprueba la cláusula de renovación y cómo se actualizan las primas.
  8. Averigua quién te lo vende. En el registro de mediadores de la DGSFP puedes comprobar si quien te ofrece el seguro es un corredor, un agente vinculado a una compañía o la propia aseguradora. Si alguien te asesora sobre qué póliza contratar, debe ser un mediador inscrito o actuar por cuenta de la propia aseguradora.
Antes de firmar, busca en el cuadro médico tu hospital de referencia y los especialistas que más vas a usar. Si no están, la prima baja no es un ahorro.

Errores frecuentes al elegir modalidad

  • Elegir por la prima sin mirar la red local. Un cuadro médico barato con pocos especialistas en tu provincia te empuja a pagar fuera.
  • Creer que el reembolso devuelve el 100 %. Siempre hay porcentaje, límites y, a menudo, baremos.
  • No declarar enfermedades previas. Es la vía más rápida para que la compañía rechace un siniestro o rescinda la póliza.
  • Pagar reembolso y usar solo el cuadro. Si en dos años no has pedido ni un reembolso, estás pagando de más.
  • Olvidar las autorizaciones previas. Te pueden negar el pago de una prueba cubierta.
  • Confundir una tarjeta de salud con un seguro. Las tarjetas de descuentos médicos dan precios reducidos en una red de centros, pero no son un seguro: no cubren hospitalización ni te protegen ante un gasto grande.

Si tienes un problema con la aseguradora

Si te rechazan un reembolso o una autorización y no estás de acuerdo, reclama primero por escrito al servicio de atención al cliente o al defensor del asegurado de la compañía. Si no te responden en plazo o la respuesta no te convence, puedes acudir al Servicio de Reclamaciones de la DGSFP. Para conflictos de mayor cuantía, un abogado especializado en seguros te dirá si merece la pena la vía judicial.

Preguntas frecuentes sobre cuadro médico y libre elección

¿Cuál es la principal diferencia entre cuadro médico y libre elección?

En el cuadro médico solo puedes usar los médicos y centros concertados por la aseguradora, sin adelantar dinero salvo copagos. En la libre elección o reembolso puedes usar además cualquier médico privado: pagas la factura y la compañía te devuelve un porcentaje con límites.

¿Qué porcentaje devuelve un seguro de reembolso?

Depende de la póliza: el porcentaje lo fija cada contrato, a veces distinto para España y el extranjero, y siempre con límite anual, sublímites por especialidad y, en algunos productos, baremos que reducen lo que recuperas.

¿Un seguro de reembolso incluye también cuadro médico?

Casi siempre sí. La póliza de reembolso suele ser mixta: puedes usar el cuadro de la compañía sin pagar (o con copago, si lo tiene) y, cuando quieras, ir a un médico de fuera y pedir el reembolso.

¿Cuánto más cuesta la libre elección que el cuadro médico?

No hay una cifra única: depende de la edad, la provincia y las coberturas. Para el mismo perfil, el reembolso es claramente más caro y puede llegar a doblar la prima del cuadro médico. Pide presupuesto de ambas modalidades con los mismos datos para comparar.

¿Qué pasa si voy a un médico fuera del cuadro médico?

Con un seguro de cuadro médico puro, pagas tú la consulta entera y la aseguradora no te devuelve nada, salvo en urgencias vitales en las condiciones que marque la póliza. Con un seguro de reembolso, te devuelven el porcentaje pactado dentro de los límites.

¿Puedo pasar de un seguro de cuadro médico a uno de reembolso?

Sí, pero normalmente implica un nuevo contrato o un cambio de producto sujeto a cuestionario de salud, a la edad máxima de contratación y, a veces, a carencias para las coberturas nuevas. Pregunta a la compañía o a tu mediador si conservas la antigüedad.

¿Las carencias son iguales en las dos modalidades?

Funcionan igual: son plazos desde el alta durante los que ciertas coberturas no se pueden usar. Los plazos concretos los fija cada póliza, y conviene comprobar si se aplican también a los gastos que reclames por reembolso.

¿Qué modalidad es mejor para una familia con niños?

En la mayoría de casos, un cuadro médico sin copago con buena pediatría y urgencias pediátricas cerca. El reembolso solo compensa si ya tenéis un pediatra de confianza fuera de red y queréis mantenerlo.

¿Puede un autónomo deducirse el seguro de reembolso?

Sí, igual que uno de cuadro médico, si está en estimación directa: hasta 500 € por persona y año (1.500 € con discapacidad) por él, su cónyuge e hijos menores de 25 que convivan con él, según el artículo 30.2.5.ª de la Ley del IRPF. Lo que supere ese límite no se deduce.

¿La libre elección cubre tratamientos en el extranjero?

Algunas pólizas de reembolso incluyen asistencia fuera de España, a veces con un porcentaje y unos límites propios. Un cuadro médico nacional suele cubrir fuera solo las urgencias durante un viaje. Comprueba la cobertura internacional en las condiciones de tu póliza.

¿Puedo darme de baja del seguro cuando quiera?

La póliza se renueva anualmente. Según el artículo 22 de la Ley de Contrato de Seguro, puedes oponerte a la renovación comunicándolo por escrito con al menos un mes de antelación a la fecha de vencimiento.

Conclusión: qué elegir

La diferencia entre cuadro médico y libre elección no está en la calidad de la medicina, sino en quién elige al médico y en quién adelanta el dinero. El cuadro médico es la opción lógica para la mayoría: más barato, sin papeleo y con acceso rápido a especialistas, siempre que la red de tu zona sea buena en lo que vas a usar. El reembolso es para quien tiene un motivo concreto para salir de la red —un especialista de confianza, temporadas fuera de España, una provincia con poca oferta— y acepta pagar más y gestionar facturas a cambio.

Haz la cuenta con tus datos, revisa el cuadro médico por código postal, lee la póliza entera y, si tienes dudas sobre qué producto concreto te conviene, consulta a un mediador de seguros inscrito en la DGSFP. Para seguir comparando, tienes nuestra comparativa de seguros de salud y la guía cómo elegir seguro de salud en España.

Contenido informativo, revisado el 11 de septiembre de 2026. No constituye asesoramiento en la contratación de seguros ni asesoramiento fiscal. Las condiciones de cada producto (porcentajes, límites, carencias, edades y primas) son las que figuran en su póliza.

Escrito por Redacción Comparasalud

Actualizado el 2026-09-11.