Qué es el copago y cómo funciona en la práctica
El copago es una cantidad fija que abonas cada vez que usas un servicio cubierto por tu póliza: pedir cita con un especialista, hacerte una analítica o una resonancia, acudir a urgencias o a una sesión de fisioterapia. No es un porcentaje del coste real del servicio, sino un importe tarifado por la aseguradora para cada tipo de acto.
Los importes los fija cada póliza en su tabla de copagos, distinta para cada tipo de acto, y las diferencias entre compañías y productos son grandes. No publicamos horquillas de copago porque no podemos atribuirlas a una fuente verificable; lo útil es saber qué preguntar por cada tipo de acto:
| Tipo de acto | Qué comprobar en la tabla de copagos |
|---|---|
| Consulta de medicina general o pediatría | Importe por consulta y si hay tope anual de copagos |
| Consulta de especialista | Si el importe cambia según la especialidad |
| Pruebas sencillas (analítica, radiografía) | Si se cobra por prueba o por petición |
| Pruebas de imagen complejas (TAC, resonancia) | El importe exacto de cada prueba |
| Urgencias | Importe por urgencia ambulatoria y hospitalaria |
| Sesión de fisioterapia o rehabilitación | Importe por sesión y límite de sesiones al año |
A cambio de estos pagos por uso, la prima mensual baja. La lógica es sencilla: la aseguradora traslada parte del coste a quien usa el servicio, y de paso desincentiva el uso innecesario. En un seguro sin copagos, en cambio, pagas una prima más alta y el uso de los servicios del cuadro médico no genera pagos adicionales (con las exclusiones y límites que marque la póliza, claro).
Cuánta diferencia de precio hay entre modalidades
Con fuente: la correduría polizamedica.es publica medias de mercado por edad (actualizadas el 2-9-2026) que recogemos en nuestro mapa de precios del seguro de salud. Para una póliza de cuadro médico completo, la media con copagos era de 49,24 €/mes a los 30 años frente a 66,01 € sin copagos: 16,77 € al mes de diferencia, unos 201 € al año. A los 50 años, 64,39 € frente a 77,05 € (12,66 € al mes), y a los 65, 115,17 € frente a 164,00 € (48,83 € al mes). Son medias de un mediador, no ofertas: tu diferencia real es la de dos cotizaciones de la misma compañía.
Esa diferencia anual es la cifra clave de toda esta decisión: si lo que vas a pagar en copagos durante el año es menor que la diferencia de prima, la modalidad con copago te sale a cuenta. Si es mayor, te compensa el sin copago. Todo lo demás son matices.
Calculadora: ¿qué opción compensa en tu caso?
Introduce cuántos actos médicos (consultas, pruebas, urgencias, sesiones) estimas que usaréis al año los asegurados de la póliza, el copago medio por acto y la diferencia de prima mensual entre las dos modalidades que estés comparando. Los valores precargados son solo un ejemplo: la diferencia de 16,77 €/mes es la que resulta de las medias de polizamedica.es a los 30 años, y el copago medio de 10 € es un supuesto que debes sustituir por el de la tabla de copagos de tu oferta.
Qué perfil gana con cada modalidad
Con copago suele compensar si…
- Vas poco al médico. Si usas el seguro pocas veces al año, lo que pagas en copagos (número de actos por el importe de tu tabla) suele quedar por debajo de la diferencia anual de prima; compruébalo con la calculadora.
- Quieres el seguro como «vía rápida» para especialistas y pruebas puntuales, mientras sigues usando la sanidad pública para lo demás.
- Tu prioridad es la prima más baja posible sin renunciar a un cuadro médico completo.
- Eres joven y sin tratamientos periódicos: el uso esperado es bajo y el copago rara vez duele.
Sin copago suele compensar si…
- Tienes hijos pequeños. Entre pediatra, urgencias y revisiones, una familia con niños pequeños acumula muchos actos al año: cuéntalos con los del año pasado. Lo desarrollamos en la guía del seguro de salud familiar.
- Sigues tratamientos o revisiones periódicas: rehabilitación, psicología, control de una patología crónica ya cubierta…
- No quieres pensar en el contador. Hay quien pospone consultas para «no gastar»; si te reconoces, el copago te sale caro en salud. Este contenido es informativo y no sustituye la valoración de un profesional sanitario.
- Prefieres presupuesto fijo: prima estable todos los meses, sin sorpresas por uso.
Y un apunte de honestidad: ninguna modalidad es «mejor» en abstracto. Las aseguradoras diseñan ambas para que sean rentables en promedio; tu ventaja está en conocer tu uso real mejor que la media. Revisa cuántas veces fuisteis al médico el año pasado (la app de tu servicio de salud o tu calendario sirven) y usa ese dato en la calculadora.
¿Ya sabes qué modalidad te encaja? Revisa qué comparar entre aseguradoras, con primas publicadas y su fuente.
Compara seguros de salud sin compromisoLetra pequeña: lo que debes mirar además del copago
La decisión copago sí/no es importante, pero no te despistes de lo que de verdad puede darte un disgusto:
- Tabla de copagos completa y por acto. No te quedes con «copago de 3 €»: pregunta cuánto cuesta la resonancia, la urgencia o la sesión de fisioterapia, que es donde los importes suben.
- Topes y tramos. Algunas pólizas encarecen el copago a partir de cierto número de actos anuales; otras, al revés, lo reducen o eliminan. Cambia mucho el resultado de tus números.
- Periodos de carencia. Son los meses que deben pasar antes de poder usar ciertas coberturas (cada póliza fija los suyos para hospitalización, parto o pruebas complejas). Aplican en ambas modalidades y los explicamos en la guía de periodos de carencia del seguro de salud.
- Preexistencias. El cuestionario de salud puede dejar fuera patologías previas en cualquier modalidad; aquí tienes la guía de seguro de salud con preexistencias.
- Cuadro médico. De poco sirve ahorrar unos euros al mes si los especialistas que te interesan no están en el cuadro de esa compañía en tu provincia. Compruébalo antes de contratar.
- Precio de renovación. Las promociones del primer año se acaban; pregunta cómo evoluciona la prima en ambas modalidades.
Si estás valorando pagar la sanidad privada directamente sin seguro para actos muy puntuales, también hemos publicado una guía con precios orientativos de la sanidad privada sin seguro: a veces, para una única consulta al año, ni siquiera compensa asegurarse.
Errores comunes al elegir modalidad
- Decidir solo por la prima mensual. El coste real es prima + copagos del año. Compara totales anuales, no mensualidades.
- Sobreestimar el propio uso «por si acaso». El miedo lleva a pagar sin copago a gente que va al médico dos veces al año. Usa tu historial real, no el escenario catastrófico.
- Subestimar el uso con niños o tratamientos. El error inverso: una familia con dos niños pequeños en modalidad con copago puede llevarse una sorpresa a fin de año.
- Comparar el copago de una compañía con el sin copago de otra. Mezclas dos variables (modalidad y aseguradora) y no sabes qué explica la diferencia. Compara primero modalidades dentro de la misma compañía.
- No revisar la decisión en la renovación. Tu uso cambia (nace un hijo, termina un tratamiento). Repite los números cada año con datos reales: es gratis y a veces ahorra bastante.
Haz números con tus datos y pide 2-3 cotizaciones en ambas modalidades.
Compara seguros de salud sin compromisoComparar es gratis; contratar a ciegas, no.
El copago de la sanidad pública no es el del seguro
Mucha gente busca «copago» pensando en la sanidad pública. En el Sistema Nacional de Salud las consultas, las pruebas y los ingresos no tienen copago; lo que existe es la aportación farmacéutica: un porcentaje del precio de los medicamentos con receta que depende de la renta y de si eres activo o pensionista. Según la ficha del Ministerio de Sanidad sobre la aportación al pago de medicamentos por receta en el SNS (febrero de 2022), que remite al artículo 102 del Real Decreto Legislativo 1/2015:
| Renta | Activos | Pensionistas |
|---|---|---|
| Inferior a 18.000 € | 40 % | 10 % (máximo 8,23 € al mes) |
| De 18.000 € a menos de 100.000 € | 50 % | 10 % (máximo 18,52 € al mes) |
| 100.000 € o más | 60 % | 60 % (máximo 61,75 € al mes) |
Los medicamentos de tratamientos crónicos de aportación reducida pagan un 10 % con un límite, y hay colectivos exentos (por ejemplo, perceptores de pensiones no contributivas o del ingreso mínimo vital). El copago de un seguro privado es distinto: un importe fijo por acto médico que pagas a la aseguradora, y que no cubre la farmacia salvo coberturas específicas. Comprueba en tu servicio de salud si hay cambios posteriores a esa ficha.
Y si vas tan poco al médico que dudas incluso de contratar, la tercera opción es no tener póliza y pagar la privada solo cuando la necesites: precios por acto con fecha y fuente en nuestra guía de sanidad privada sin seguro.
Pagar por acto, sin póliza
Para una consulta o una prueba puntual puedes ver qué centros de tu provincia la hacen y su precio cerrado, sin cuota mensual:
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Fuente: Ministerio de Sanidad, «Aportación al pago de medicamentos por receta en el SNS» (15-2-2022), RD Legislativo 1/2015, art. 102. Consultado el 8-10-2026.